domingo, 27 de octubre de 2013

Reacciones psicológicas en adultos mayores en emergencias y desastres

De acuerdo con la OPS (2010), los adultos mayores “pueden ser especialmente vulnerables durante e inmediatamente después de un evento crítico. Es más probable que tengan impedimentos  físicos, vivan solos y carezcan de ayuda y de otros recursos. Pueden tener que afrontar el shock de perder todo lo que habían conseguido en la vida: casa, familia, empleo y seguridad” (p. 22).


La Fundación Geriátrica de Salud Mental – Geriatric Mental Health Foundation (2009) coincide con la OPS  al decir que la pérdida de posesiones valiosas, de los recursos para desplazarse, de los bienes inmuebles y de la cotidianeidad de la vida diaria puede repercutir de manera irremediable en sus vidas. 
  

No obstante, algunos adultos mayores han demostrado en experiencias pasadas que están preparados y cuentan con excelentes habilidades para hacer frente a las catástrofes, como su capacidad de adaptación y su experiencia al haber atravesado y sobrellevado diversas situaciones críticas a lo largo de su vida.

“Es necesario tener en cuenta las características propias del adulto mayor. En algunas culturas los ancianos son fuente de experiencia y sabiduría y son la memoria histórica de cómo las poblaciones, a lo largo del tiempo, han afrontado situaciones críticas; poseen un sentido de identidad, arraigo, así como de pertenencia y preservación de la cultura. Suelen ser un eje unificador al interior de la familia y la comunidad. Son personas que tienen conocimientos sobre métodos tradicionales de curación, apoyan, contienen y dan seguridad a los niños. Los ancianos transmiten experiencias a través de historias, cuentos y canciones; estas generalmente llevan un mensaje positivo de afrontamiento de las situaciones difíciles” (OPS, 2002, p.23).

A pesar de ello, las intervenciones con adultos mayores también han puesto en evidencia aspectos de exclusión; algunos se encuentran aislados, no cuentan con redes de apoyo, son percibidos como una carga para sus familiares, no son considerados como agentes activos ni productivos, no se les informa sobre los sucesos que ocurren para no "preocuparlos o angustiarlos" y se toman decisiones sobre sus vidas y pertenencias, sin preguntarles (OPS, 2002, p.23).



Entre las reacciones típicas en los adultos mayores se encuentran (OPS, 2010, p. 23):
  • Aumento de los recuerdos relacionados con el pasado y las amistades, deseo de volver a conectarse con ellos.
  • Mayor dependencia de la familia y rechazo de la asistencia proveniente de las autoridades.
  • Miedo a morir.
  • Visión deprimente del futuro, pues se considera que nada volverá a ser así de maravilloso como lo era antes de la catástrofe.
  • Regresión temporal a un estado previo, que resulta peor.
  • Sentimiento de múltiples pérdidas.
  • Desorientación a causa de la interrupción de la rutina.
  • Utilización de la negación como reacción defensiva normal.
  • Reacción inmediata de miedo, seguida de ira y frustración al no ser capaces de controlar la situación.
  • Dificultades de concentración y comunicación.
  • Reacciones fisiológicas, como trastornos del sueño y del apetito.


Ante la ocurrencia de un desastre, los adultos mayores son los más expuestos a sufrir enfermedades, incluso la muerte. Sobre todo, son más vulnerables  aquellos con discapacidades físicas o psíquicas. Es por ello, que necesitan contar con redes de apoyo para reducir los efectos del estrés y acentuar el bienestar emocional y su pronta recuperación. En estas circunstancias, resulta necesario entender que muchos de ellos se enfrentan no sólo a la pérdida de seres queridos, sino también de sus propias capacidades físicas y de su autonomía (Geriatric Mental Health Foundation, 2009).

FACTORES QUE PUEDEN INCREMENTAR EL RIESGO DE SUFRIR ENFERMEDADES FRENTE A UNA CATÁSTROFE

Según la Geriatric Mental Health Foundation (2009) entre los principlaes cabe mencionar:
  • Problemas de visión o audición pueden ocasionar lesiones al desplazarse por entornos desconocidos.
  • Discapacidades físicas y limitaciones en la movilidad pueden impedir o retardar el proceso de evacuación.
  • Imposibilidad de acceder a medicamentos prescritos o tratamientos para personas con diálisis o quimioterapia.
  • La ausencia de miembros de la familia o personal de apoyo en sus hogares.
  • Barreras para recibir ayuda financiera en catástrofes (procesos complejos o renuencia a solicitar ayuda).
  • Una mudanza forzada puede causar estrés, depresión, acelerando su deterioro o muerte.


ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LOS MECANISMOS DE AFRONTAMIENTO:

La OPS (2010, p. 24) da a conocer algunas actividades para reforzar los mecanismos de los adultos mayores para enfrentar una catástrofe, siendo estas:
  • Procurar un entorno seguro.
  • Evitar el aislamiento e identificar los vínculos y relaciones estables.
  • Fomentar la calma, enfatizando que sus reacciones son normales.
  • Hablar del evento de forma objetiva.
  • Brindar apoyo y promover la confianza, facilitando el acceso a los servicios de asistencia.
  • Ayudar a mantener el sentido de identidad y contribuir a preservar la cohesión de la comunidad.
  • Brindar oportunidades que promuevan una sensación de continuidad cultural e histórica, considerando las diferencias culturales.
  • Establecer rutinas.
  • Generar oportunidades que permitan que ellos se sientan útiles y valorados.




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Geriatric Mental Health Foundation. (2009). Los adultos mayores: preparación y respuesta. Recuperado de: http://www.gmhfonline.org/gmhf/consumer/disaster_prprdns_es.html
OPS. (2010). Apoyo psicosocial en emergencias y desastres: Guía para equipos de respuesta. Recuperado de: http://api.ning.com/files/953bHOXu9W1Ahxrrln1TQ3DdRPKZf5-fVggPdk83mW9*cTAvj4onWTDWEweLXYRXsPlACTHwwcQ0EW3RH6aa0pxylSX-8Oqz/APOYOPSICOSOCIALENEMERGENCIASHUMANITARIASYDESASTRES.pdf
OPS. (2002). Protección de la salud mental en situaciones de desastres y emergencias. Recuperado de: http://www.counselingamericas.org/pdf/libros/03_LibroProtecciondelaSaludMental.pdf

6 comentarios:

  1. Reconocer el valor de los adultos mayores no sólo en situaciones de emergencias y desastres es importante, ya que ellos cuentan con la experiencia, el tiempo, poseen habilidades y conocimientos que pueden transmitir a otros, mas alguno de ellos son proclives a accidentes por su propia vulnerabilidad en cuanto a condiciones físicas o psíquicas, además muchos viven en situaciones de abandono y no cuentan con soporte familiar, lo que resulta aún más difícil porque a ellos les cuesta dejar sus casas, sus recuerdos, se aferran mucho a ellos.

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  2. Como bien has mencionado ante la ocurrencia de desastres y catástrofes, se aprecian personas con mayor vulnerabilidad, entre ellas los adultos mayores, sobre todo aquellos que presentan discapacidades físicas o psíquicas, dado que pueden sufrir alguna lesión, retardar el período de evacuación, lo cual los hace más propensos a sufrir a accidentes, e incluso a perder la vida; no obstante, ellos cuentan con la experiencia, tiempo, perspectiva histórica, habilidades parea afrontar situaciones críticas. Es por ello que hay que reforzar su sentido de identidad, valorar su experiencia, hacer que se sientan útiles e importantes dentro de la comunidad y su familia.

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  3. Es claro que la exposición a eventos traumáticos debe producir un mayor nivel de tensión y angustia en las personas, así como que el recuerdo de lo sucedido será parte de la vida de las víctimas y no se borrará de su memoria. Pero se ha demostrado que sólo algunos sujetos experimentarán problemas más serios o duraderos que podrán calificarse como psicopatología. La gran mayoría no sufre en ese momento de ninguna enfermedad mental, sólo están experimentando reacciones esperadas ante un suceso vital significativo.

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  4. Es difícil determinar el impacto de un desastre; sin embargo, se pueden usar ciertas cifras como
    indicadores. A menudo, la consternación del público es directamente proporcional al número de fallecidos adultos, ancianos,niños, etc. Sin embargo, durante el transcurso de los años, se ha estimado que la proporción de personas afectadas fue 400 veces mayor que el número de fallecidos. En muchos grupos se observaron problemas de salud mental: los heridos graves, otras víctimas del desastre e incluso los habitantes de otras zonas no afectadas por el desastre que hayan perdido amigos y familiares. El número de muertos es sólo el principio del problema.

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  5. tienes razón los adultos mayores son una de las poblaciones mayormente afectada pues estan en una edad donde son indefensos y ante las situaciones de crisis llegan a ser afectados tanto física como psicologicamente. es adecuado brindar una atención especializada ya que ellos son débiles al igual que los niños, adolescentes y mujeres también son importantes y debemos velar por su bienestar, buscando brindarles seguridad ante situaciones de inesperadas de desastres, si tenemos una persona mayor en casa estar prevenidos y contar con las medidas de seguridad de modo que ellos tambien puedan usarlas y estar siempre al pendiente de ellos.

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