La OPS (2002, p. 21) afirma que ante una
situación anormal, como los desastres, la manifestación de ciertos sentimientos y reacciones son comunes,
mas cada persona es diferente y suele responder de distinta manera, en base a
su propia percepción y al significado que le otorgue a ésta.
La determinación de patrones sociales y
culturales contribuye a que hombres y mujeres reaccionen de una forma diferente,
tal es así que los hombres tienden a reprimir y no dar a conocer sus emociones
dolorosas, sentimientos de angustia, miedo, por temor a que se les considere como
figuras débiles, mientras que las mujeres suelen ser más expresivas en cuanto a
aquello que les causa malestar, por lo que buscan apoyo y comprensión tanto
para ellas como para sus hijos (OPS, 2002, p. 23).
En situaciones de catástrofe, suelen presentarse niveles altos de angustia y tensión en los afectados, como el recuerdo imborrable de lo acontecido. Varias investigaciones han dado cuenta de que sólo algunos individuos han llegado a desarrollar problemas más graves o duraderos; es decir, psicopatologías. Es por ello que es necesario determinar cuáles son las llamadas “respuestas normales o esperadas” y cuáles son “psicopatológicas” que requieren de una intervención.
Mayormente,
las intervenciones se han
llevado a cabo con personas seriamente afectadas, de manera individual, pero no
se han efectuado intervenciones psicosociales a fondo, las cuales podrían ayudar
a disminuir las reacciones presentes y hacer que los individuos retornen con
mayor prontitud a un estado de equilibrio (OPS, 2002, p. 21).
Según la OPS (2002, p. 24), algunas
manifestaciones que se presentan en los adultos después de la ocurrencia de desastres
son:
- Nerviosismo, ansiedad.
- Tristeza y/o llanto.
- Ideación suicida.
- Fatiga.
- Dificultades para dormir y respirar.
- Confusión para pensar y/ o problemas de concentración.
- Problemas de memoria.
- Disminución de la higiene personal.
- Cambios en los hábitos alimenticios.
- Culpabilizar a otros.
- Frustración.
- Desorientación en tiempo y lugar.
- Problemas laborales y familiares.
- Sentimiento de impotencia.
- Sentimiento de soledad o abandono.
- Intensa preocupación por otros.
- Dificultad para retornar al nivel normal de actividad.
- Inseguridad.
- Miedo, pánico.
- Dolores de cabeza, taquicardia.
RECOMENDACIONES ÚTILES PARA LOS AFECTADOS:
- Buscar compañía y hablar, compartir sentimientos y pensamientos con otros.
- Escuchar y ayudar a otros.
- Permitirse sentirse mal, deprimido o indiferente.
- Ejecutar ejercicios físicos y de relajación.
- Estructurar el tiempo y mantenerse ocupado.
- Evitar el consumo de sustancias psicoactivas para evadir el dolor o sufrimiento.
- Realizar actividades que le causen bienestar, alegría y le hagan sentires útil y solidario.
- Descansar lo necesario.
- Llevar una dieta alimenticia adecuada.
- Comprender que los sueños y pensamientos recurrentes acerca del evento traumático son normales y deben ser compartidos.
- Tratar de mantener un itinerario de vida lo más normal posible.
- Escucharlos detenidamente y acompañarlos.
- Promover ayuda y solidaridad.
- Fortalecer vínculos entre familiares y amigos.
- Proveer información suficiente.
- Fomentar la participación de los afectados en las tareas de la vida cotidiana.
- Comprender y aceptar el enojo y otros sentimientos de los afectados.
- Decirles: “Tú no estás solo, cuentas conmigo”.
Entre los trastornos psíquicos más frecuentes
cabe mencionar: Depresión, ansiedad, trastorno por estrés agudo y trastorno por
estrés postraumático.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
OPS. (2002).
Protección de la salud mental en situaciones de desastres y emergencias.
Recuperado de: http://www.counselingamericas.org/pdf/libros/03_LibroProtecciondelaSaludMental.pdf








Entender que los desastres y catástrofes generan en la población afectada ciertas manifestaciones psicológicas, las cuales son normales como el llanto, la tristeza, la frustración, el sentimiento de culpa, el enojo, entre otros. Aunque si sobrepasan el tiempo esperado, hay complicaciones en los diferentes ámbitos de su vida, el sufrimiento es intenso, pueden desencadenar psicopatologías como depresión, trastorno por estrés post traumático, etc.De ahí su importancia de investigar e informar sobre el tema.
ResponderEliminarLa sintomatología de los trastornos puede ser muy variada. Los rasgos mas relevantes, considerados como pautas para el diagnostico en el CIE-I 0, son: el embotamiento afectivo, una situación donde el sujeto actúa como si no sintiera 0 reaccionara a nada; estrechamiento de la atención, desorientación en tiempo y espacio,
ResponderEliminar